Tuberculosis Bovina

La tuberculosis bovina (TB) es una enfermedad de los animales vacunos provocada por una bacteria denominada Mycobacterium bovis (M. bovis), un bacilo que pertenece al género Mycobacterium. Este bacilo guarda una estrecha relación con las bacterias que causan la tuberculosis en humanos y aves.

Se considera que el principal hospedador de la bacteria es el ganado vacuno pero también se ha encontrado la enfermedad en muchos otros animales domésticos y no domésticos. M. bovis ha sido identificada en búfalos, bisontes, ovejas, cabras, caballos, camellos, cerdos, jabalíes, ciervos, antílopes, perros, gatos, zorros, visones, tejones, hurones, ratas, primates, llamas, cudúes, elanes, tapires, alces, elefantes, sitatungas, órices, addaxes, rinocerontes, zarigüeyas, ardillas de tierra, nutrias, focas, liebres, topos, mapaches, coyotes y varios depredadores felinos como el león, el tigre, el leopardo o el lince.

Tuberculosis Bovina

El nombre de “tuberculosis” proviene de los nódulos, llamados “tubérculos”, que se forman en los ganglios linfáticos del animal afectado. Es una importante zoonosis (puede transmitirse al ser humano) y es una enfermedad de declaración obligatoria.
En América Latina y el Caribe la infección tuberculosa (TB) en bovinos, concentrada especialmente en ganado para lechería, tiene importancia variable. En los lugares donde existen actividades de control y vigilancia se está alcanzando la etapa de erradicación.
 

TRATAMIENTO
• Los animales infectados son rara vez tratados porque además del peligro de contagio, resulta muy caro y prolongado su tratamiento. Normalmente los los animales infectados se sacrifican.
• Es esencial realizar pasteurización de la leche de animales infectados a una temperatura suficiente para matar a las bacterias impide que la enfermedad se propague  al hombre. Por ello, la pasteurización de la leche se ha convertido en una práctica vital dentro de la actividad lechera.
• Cuando es el hombre el infectado, la enfermedad se trata con antimicrobianos o antibióticos.
 

CONTAGIO
La enfermedad es bastante contagiosa y se propaga por contacto con animales domésticos o salvajes infectados.

La infección habitual es por la vía respiratoria, por inhalación de las gotículas infectadas que un animal enfermo ha expulsado al toser o al respirar (el riesgo es superior si están confinados).

Otra vía de infección es la vía digestiva.
Los terneros lactantes y el hombre se contagian al ingerir leche cruda procedente de vacas enfermas.
Los animales ingieren saliva u otras secreciones del animal infectado.

SÍNTOMAS Y LESIONES
La tuberculosis suele ser de curso crónico, y los síntomas pueden tardar meses o años en aparecer. Generalmente, se manifiestan signos inespecíficos (caída de la producción lechera y deterioro del estado general de salud).
Los signos clínicos que pueden manifestarse durante la enfermedad son muy variados, al igual que la gran variedad de lesiones, pudiendo observarse:
•sensación de debilidad progresiva.
•pérdida de apetito.
•pérdida de peso.
•fiebre fluctuante.
•tos seca intermitente y dolorosa.
•fatiga o aceleración de la respiración (taquipneas), dificultad de respirar (disnea).
•sonidos anormales en la auscultación y percusión.
•diarrea
•ganglios linfáticos grandes y prominentes.
•en últimos estadíos, la muerte.
 

Más información

http://www.senasa.gov.ar/contenido.php?to=n&in=858&io=3240
http://www.rr-americas.oie.int/es/proyectos/zoonosis/es_tuberculosis_recomendaciones_ago.html

 

Para más información en Argentina comunicarse con SENASA:
Med. Vet. Pedro M Torres
Jefe Programa Control de Tuberculosis
Av. Paseo Colon 367-4°piso.
Tel: (0054 11) 4121 - 5410
E-Mail: tuberculosis@senasa.gov.ar